Algunos de ustedes se preguntarán porque tanta afición a Línea UNO exclusivamente, o porqué soy FAN de estas joyas rodantes, les recomiendo visitar mi álbum titulado "SOY o NO SOY FAN" y ustedes junto con las imágenes formen su propio criterio. Lo que si les puedo contar es mi gran historia la cual ya está a punto de cumplir 10 años, 10 años de haber conocido a esta línea de Autobuses, la de Línea UNO está aquí para todos ustedes...
Todo comenzó un Lunes 13 de Abril de 1998, ese día viajaba junto con mi madre a la ciudad de Oaxaca, saliendo de la terminañ TAPO en la Ciudad de México, justo 1 semana antes del viaje mi padre andaba mal de su pierna y no podía viajar con motivo de negocios, así que mi madre tenía que ir a la Ciudad de Oaxaca con uno de mis 2 hermanos o yo, así que como era 1 el que nadamas podía viajar con mi mama, ella decidio que el que se portara mejor a lo largo de esa semana ganaría el viaje a Oaxaca en el mejor autobús, y porsupuesto, los boletos estaban comprados en Línea UNO Serviconfort, cuando una tarde anterior los únicos que competíamos era mi hermano y yo, resulte ganador del viaje y me sentí muy emocionado, tenía en ese entonces 12 años de edad y casi no viajaba en autobús.
Así que ese gran día nos despertamos como a las 5:30 de la Mañana para arreglar nuestras cosas, ya que sólo ibamos de entrada por salida a Oaxaca, nuestro autobús salía 08:30 de la Mañana, y el de regreso era para ese mismo día a las 24:00 de la Noche, porsupuesto viaje redondo, recuerdo que cuando fuimos a comprar los boletos, era una sala muy elegante, alfombrada, con muchos anuncios luminosos y fotografías de los autobuses de Línea UNO, tanto en interiores que eran bellísimos, decorados con madera, tanto en el exterior, sus colores, su logotipo, todo se identifico con mis gustos, había un asiento tipo cama de muestra ahí en la sala, donde uno podía sentarse, acostarse y probar la comodidad del asiento.
Y bien, ese día llegamos temprano a tomar nuestro autobús, a las 8 de la Mañana estabamos entrando a la sala de salidas de Autobuses UNO, y recuerdo perfectamente que en uno de esos anuncios luminosos de su publicidad estaba la fotografía de uno de los autobuses sobre una autopista, en la mañana, con una muy buena toma e iluminación, me enamoré de esa fotografía, era un Mercedes Benz 0371 RSD de 3 ejes porsupuesto, y el número era el 7515.
Pues resulta que llegamos a la sala, y el autobús que estaba estacionado de 08:30 a Oaxaca era el mismo de la publicidad!, el 7515, y me emocioné mucho porque dije "¡Nos tocará el del cuadro que está en la foto!" y podré decirles a todos que en ese UNO ya me subi!, mientras era el turno de abordar, nos sentamos, preparé un té antes de viajar ahí en la cafetería de la sala, porsupuesto todo era con la marca de la línea, el té, la azucar, las servilletas, el agua embotellada... en fin. Cuando subimos descubri la gran belleza del autobús, tal y como se mostraba en las fotos, acabados de lujo en madera, la mampara que divide el salón de pasajeros con la cabina de conducción muy elegante, con chapa metálica y marcos de madera, encortinados con terciopelo fino grueso azul, un buen aroma, los asientos magníficos, azul oscuro, totalmente alfombrado el autobús, gran espacio entre asientos, las televisiones empotradas en madera, los marcos de las ventanas en madera, la cafetería y todos sus accesorios de madera, el forro del baño... en fín, nunca había visto cosa tan bella para viajar, nisiquiera el avión, y porsupuesto nuestros cobertores y almohadas en cada asiento, el descansapiernas abatible.
Recuerdo que el conductor que le tocó esa corrida era el buen Hector Carreón, que actualmente le corresponde el autobús No. 7256 Volvo, se presentó, nos dió la bienvenida y nos indicó destino, tiempo de recorrido, servicios con los que cuenta el autobús, en fin todo de Lujo.
Yo iba sentado en el asiento F1 (ventanilla) y mi mamá en el F2 (pasillo), yo miraba cuidadosamente todos los detalles del autobús y la gente como disfrutaba del servicio y el confort, claro me encantó el título de SERVICONFORT que llevana rotulado en los costados por fuera.
Adelante de nosotros iban 2 señoras muy elegantes, bueno algo grandes, las recuerdo porque iban platicando todo el camino, y también recuerdo que llevaba una cantinflora en forma de garrafón de agua algo grande porque no pensé que en el autobús tuviera de todo, agua, jugo, refrescos, café y té.
Porsupuesto que a muchos pasajeros les gusta descansar y dormir, como es el caso de mi mamá, ella durmió gran parte del recorrido y eso siendo en la mañana y 6 horas de viaje, pero yo no dormí nada porque iba encantado con el camino y el autobús, me paraba muchas veces a la cafetería a preparame té, mucho té tome en ese viaje recuerdo jajaja.
Llegando a Oaxaca, a las 2:30 de la tarde, baje del autobús en la terminal y no paraba de mirar el gran tamaño del autobús, y lo bonito que se veía mientras bajaba la gente y les entregaban su equipaje.
Fuimos a comer a mi restaurante favorito donde hacen un mole negro delicioso, luego a caminar por el centro y pasar a firmar unas escrituras ahí en Macedonio Alcalá, la tarde estaba muy bella, muy soleada, mientras paseabamos por el centro para aprovechar las horas, fuimos a la feria del libro que estaba instalada en el parque El Llano, ahi compramos unas revistas y ya eran casi las 10 de la noche, fuimos a cenar y de regreso a la terminal de primera clase, a la sala de Autobuses UNO, era muy pequeña en ese entonces, estaba llena de muchas personas que viajaron en la noche.
Mi sorpresa fue que el UNO de las 12 de la NOCHE en el que nos tocaba viajar, le correspondía al mismo autobús que nos tocó en la mañana, el 7515!!!, ya estaba estacionado y me emocioné más, porque yo no me quería bajar cuando llegamos a Oaxaca, y pues nos tocó el mismo de regreso, sólo que en diferentes asientos, D1 y D2.
Regresamos a México, estaba yo algo cansado, no quería dormir, pero me venció el sueño y desperte en Río Frío, apenas estaba saliendo el sol, estaba muy nublado, pero aún ibamos en el UNO, ese Mercedes Benz era una joya!
El caso es que desde ese viaje, ese Lunes 13 de Abril de 1998, mi vida cambió, me enamoré de esos autobuses, me enamoré de Línea UNO, y a lo largo de estos 10 años solo quiero viajar más y más para poder verlos, sentirlos y disfrutar del gran servicio y concepto que significa para mí.
Todas mis cosas que me acompañaron en ese viaje, como mi garrafoncito y algunos cassetes los pinte con tinta indeleble, y ¿saben que les pinte? , nada más y nada menos que el logotipo de AUTOBUSES UNO, porque era el recuerdo que me quedo de mi primera experiencia... siendo un niño.